Inicio Sonora Adolescente guarijío obtiene Premio Nacional de Ensayo 2019

Adolescente guarijío obtiene Premio Nacional de Ensayo 2019

*Saúl Alejandro Torres Valenzuela estudia en el Conalep y sueña con ser arquitecto

*Es un estudiante con promedio de 100 en la carrera de Electromecánica Industrial

Un adolescente guarijío de 16 años de edad, que cursa sus estudios de educación media superior en el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), obtuvo el primer lugar en un concurso nacional de ensayo, convocado por la institución educativa en la que cursa el primer semestre de la carrera de Electromecánica Industrial.

Saúl Alejandro Torres Valenzuela, quien todos los días viaja de Álamos a Navojoa para asistir a la escuela, participó en la convocatoria “Conalep: Jóvenes Construyendo un Futuro Productivo” y escribió el ensayo, en el que plasma su vida y sus ganas de salir adelante para regresarle a sus padres un poco de lo que han hecho por él para que continúe estudiando.

El integrante del grupo indígena Guarijío, asentado en la zona serrana del municipio de Álamos en el sureste de Sonora, mencionó que su situación económica no es muy buena y ha enfrentado dificultades para acudir a la escuela, sin embargo, eso no lo ha detenido y lucha por ser alguien en la vida.​

A sus 16 años, Saúl Alejandro tiene muy claro lo que quiere en la vida y su mayor sueño es convertirse en arquitecto, por lo que actualmente lucha por cristalizar su meta.​

“Estudiar, tener una carrera, principalmente para ayudar a mis padres, a mi familia, para tener un buen papel en mi comunidad, en mi municipio. Veo otros compañeros que dan ´lástima´ como quien dice, porque no quieren estudiar y sus padres les pagan todo y no estudian y como yo soy de bajos recursos veo todo el esfuerzo que hacen mis padres pagándome colegiaturas, zapatos y yo siento que tengo que corresponderles de la misma manera, por eso siento que debo hacer algo bueno”, comentó.​

Saúl Alejandro se levanta a las 3:00 horas para llegar puntual a su escuela que queda a poco más de cien kilómetros de la comunidad Rancherías, en Álamos, por lo que debe tomar varios autobuses todos los días para llegar a la ciudad de Navojoa, aún en temporada de invierno cuando las temperaturas son muy bajas.​

Narra que por las tardes, y para ayudar con los gasto de la familia, trabaja limpiando terrenos y en ocasiones labora también en un taller, además de que los fines de semana se queda en Navojoa para trabajar en una purificadora de agua.​

Su madre trabaja en una tortillería en Álamos y su padre labora en la fronteriza ciudad de Nogales para enviarles cada semana recursos económicos para mantener a la familia, conformada además por sus hermanos de 14, 11 y 8 años de edad.​

Además de trabajar, Saúl Alejandro se da un tiempo para hacer sus tareas de la escuela, con ayuda de libros que le pide prestados a una persona en Rancherías, ya que ahí no hay acceso a internet y tampoco cuenta con equipo de cómputo que le facilite su vida estudiantil.​

Describe Rancherías

“Está bonito pa’ ya”, dijo entre risas, al describir que se trata de una comunidad de 40 casas con una población de unas 180 personas; los menores que viven ahí tienen acceso a educación en los niveles preescolar y primaria, por lo que después de cursar esos grados deben salir a buscar mejores oportunidades de vida para poder continuar estudiando.

“Que aprovechen lo que tienen por el momento porque hay personas que no podemos, pero a la vez eso nos inspira más, no tener nada, porque decimos así, ya no tengo nada, voy a hacer esto y aquello para obtenerlo y alcanzarlo; los que tienen todo, dinero y todo, no les llama nada la atención, necesitan batallar en la vida para ser alguien, para lograr y valorar”, externó.​

Esta mañana, Saúl Alejandro fue reconocido por personal administrativo del Conalep y recibió de regalo un teléfono celular para que se mantenga en comunicación y facilite sus tareas.

Asimismo, la directora de vinculación de Conalep Sonora, Silvia Gastélum, se comprometió en seguir apoyándolo y buscar becas con el objetivo de continuar impulsándolo por sus ganas, toda vez que es un estudiante con promedio de 100 en la carrera de Electromecánica Industrial en esa institución.