Inicio Sonora Provocaría Bacanora Lithium ´muerte ecológica´ de la sierra sonorense

Provocaría Bacanora Lithium ´muerte ecológica´ de la sierra sonorense

Bacanora se apresta a iniciar la constricción del complejo químico para extraer sulfato de litio de arcillas y rocas sedimentarias en la alta sierra de Sonora, virtud a que ya cuenta con permisos para operar expedido por el gobierno de Enrique Peña Nieto en mayo de 2017. También cuenta con la autorización para la instalación de una planta generadora de electricidad de ciclo combinado (gas-vapor) que alimentará el proyecto y estaría ubicada en el predio La Ventana, municipio de Bacadehuachi;  por cierto, el documento fue firmado el pasado mes de febrero por el hoy ex secretario de SEMARNAT, Víctor Toledo Mazur. Quizá este “detalle” del investigador con la canadiense arroje pistas sobre su súbita salida del gabinete de la 4T.

 

Fernando Gutiérrez R. Dossier Politico

Dia de publicación: 2020-10-29

 

 

El proyecto de Bacanora Mierals PLC (Canadá-México) intenta por todos los medios operar una letal planta químico-metalúrgica para recuperación de sulfato de litio en la alta sierra de Sonora. Para ello lo cobija un entramado de empresas, políticos y funcionarios públicos -activos y en retiro- ávidos de participar de la riqueza del subsuelo sonorense.
De hacerse realidad el proyecto, sería una sentencia de muerte ecológica y medioambiental de la  región serrana, con repercusiones económicas y sociales hacia el resto del estado a un muy corto plazo.  Estas serían de dimensiones catastróficas, de manera tal que recordaríamos el derrame de 40 mil toneladas de cobre acidulado al Río Sonora por Buenvista del Cobre en Cananea, como una inocente travesura de Grupo México en aquel fatídico día del 2014.
Bacanora eligió la sierra sonorense como vergel proveedor de los insumos principales que requiere para la recuperación de sulfato de litio de arcillas y rocas sedimentarias usando un procedimiento eminentemente químico; Ninguna economía del mundo lo utiliza por resultar económicamente inviable y arrojar bajos volúmenes de producción al final de la cadena.
 Investigaciones recientes refieren que  lo pretendido por Bacanora en la sierra de Sonora corresponde a un proceso ligado más a la industria química que a la minería convencional, de muy elevado costo ambiental, ecológico y escandalosamente riesgoso para la salud humana, sin descontar que los insumos químicos, hídricos, energéticos y de gestión ambiental que a bastedad utiliza, resultan incosteables para enfrentar un mercado mundial cada vez más demandante.
Así es el escenario en otros países…en Sonora el negocio será casi gratis:
El agua de las cuencas superficiales y subterráneas de la alta sierra yacen a la entera disposición, en abundancia, disponibilidad y sin costo alguno, para Bacanora Lithium, como lo está hoy para toda la industria extractiva en el país; tampoco tienen competidor quien le dispute el recurso hídrico, como podría ser el gobierno local, hoy convertido en el mejor aliado y eficiente gestor para la satisfacción de sus requerimientos.
Igualmente, el gas natural lo adquirirá a precios irrisorios y disponibles desde el gasoducto Samalayuca-Sásabe proveniente de los depósitos de Nuevo México, Estados Unidos y que cruza la cuenca del río Bavispe a escasos kilómetros del sitio de La Ventana.
A tiro de piedra están los subproductos de lixiviación y refinamiento del cobre de la mina La Caridad en Nacozari, de Grupo México, sobre todo de las presas de jales y de los depósitos de  escorias y otros residuos tóxicos mineros que en grandes volúmenes la  mexicana disfrazada de canadiense piensa utilizar en su proceso de recuperación del litio artificialmente.
Por cada tonelada de cobre que Grupo México beneficia, seis y media toneladas de tóxicos pasan a formar parte de su inventario de residuos tóxicos, que se cree pudieran pasar a ser recicladas por Bacanora en su planta La Ventana.
Aquí es cuando se erizan los cabellos de solo imaginar que millones de litros de sulfato de cobre acidulado, o cualquier otra sustancia tóxica residual de la gran minería de cobre pudieran estar en manos de empresas inexpertas en su manejo, caso este de Bacanora y subsidiarias. Y mucho más, al rememorar aquel trágico ecocidio atribuido a Grupo México en el 2014 que marco para siempre a más de 25 mil pobladores de los 14 municipios ribereños a los ríos Sonora y su afluente Bacanuchi, que fueron los receptores de aquel caldo tóxico que vertió de una presa de jales la mina Buena Vista del Cobre de Cananea.
El producto residual de la gran minera de GM mezclados con boratos que se benefician de los depósitos de las minas de arcillas La Ventana, Fleur, El Sauz, en la región de Huachinera, Huásabas y Nacori Chico, Bacanora, generaría un “un caldo toxico” de dimensiones nunca antes vista, “cocinado” en reservorios a cielo abierto o subterráneo, que pomposamente la compañía llama procesamiento “in situ”.
Posteriormente, el “el caldo toxico” pasaría a proceso químico en la planta para tratamiento piro e hidro metalúrgico de donde dice extraerá sulfato de litio “grado batería, con ley del 99.9 por ciento de pureza”, se ufana la compañía en los informes a socios accionistas y la Bolsa de Valores de Londres, donde cotiza con acciones especulativas.
Tras los términos piro e hidrometalúrgicos Bacanora esconde un escandaloso gasto de agua, que cifras conservadoras podrías alcanzar los diez millones de metros cúbicos anuales, toda vez que las especificaciones técnicas del procedimiento veladamente expuesto por la empresa, refieren que se requiere de cuatro tratamientos de agua:
Uno de ellos, con agua desmineralizada, otro con vapor producto de altas temperaturas, un tercero con agua natural y otro más para el procedimiento de evaporación a temperatura ambiente de lo que se puede comparar con una salmuera artificialmente adquirida en tanques de almacenamiento.
Valga aquí tan burda analogía para resumir un complejo proceso químico metalúrgico que Bacanora intenta falsamente posicionar ante los mexicanos, sonorenses, socios y autoridades como una práctica de la minería convencional. La realidad, se trata de una planta química para el procesamiento de arcilla y la canadiense no deja de insistir que para el 2023 estaría operando al cien por ciento.
Bacanora ha dicho que en su planta La Ventana tendrá una producción de 35 mil toneladas de carbonato de litio al año destinadas para su venta a Tesla, el gigante de los autos eléctricos y las baterías que los hacen funcionar, que estará entregando en tiempo y forma a la “Gigafactory Tesla” localizada en el desierto del estado de Nuevo México, Estados Unidos.
El pasado 28 de septiembre, en el marco de la celebración del “día de la Batería”, Tesla anunció que iniciará con la recuperación de carbonato de Litio para autoconsumo el próximo año en las nuevas propiedades mineras adquiridas en el desierto de Nevada, EUA. Posee yacimientos de boratos ricos en litio, lo cual ha reducido las posibilidades de Bacanora de convertirse en el proveedor extranjero más cercano del consorcio. Solo separan 70 kilómetros el proyecto La Ventana  con el acceso por Agua Prieta al vecino del norte.
Pese a las adversidades, Bacanora se declara solvente para continuar con el proyecto de La Ventana, Bacadehuachi y reporta a junio de este 2020 activos totales por 82,3 millones de dólares (mdd americanos), de los cuales 50.68 mdd representan activos circulantes, 48,8 mdd en cuentas de las oficinas centrales con Sede en Londres, Inglaterra y 1,84 mdd en la tesorería de la representación mexicana con despacho ubicado en Hermosillo.
Disponibles en caja dice tener listos para invertir en el proyecto más de 44 millones de dólares y en línea de crédito otros cien millones de dólares de los que no ha dispuesto retirar, de un total de 150 mdd solicitados, deuda que ha sido colocada en eurobonos por sus bancos corredores, entre ellos, Citigrup, filial de Banamex en Estados Unidos.
Bacanora Lithium obtuvo permisos para operar
 
El Gobierno anterior dejó parte de la mesa tendida a Bacanora para consolidar su proyecto en la sierra de Sonora y desde el 2017 la canadiense-mexicana obtuvo la aprobación Manifiesto de Impacto Ambiental particular (MIAP) de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) que le faculta para operar la planta procesadora de carbonato de litio a partir de arcillas y rocas sedimentarias.
Con el folio 26SO2017MD070 el documento fechado el 17 de mayo de 2017, el ministerio ambiental del gobierno de Enrique Peña Nieto,  Rafael Pacchiano Alamán, deja en claro que la subsidiaria mexicana Sonora Borax S.A. de C.V. está facultada “para la operación de una planta de procesamiento de carbonato de litio”.
Esto dice textualmente el MIAP:
El proyecto consiste en la explotación de una mina a cielo abierto y la construcción y operación de una planta  de procesamiento de carbonato de litio con una vida útil de 24.5 años, el procesamiento de mineral incluye la precipitación del litio con agua  desmineralizada, seguida de una operación de intercambio iónico para remover impurezas y dos precipitaciones de carbonato de litio posteriores que  dan lugar el producto de carbonato de litio grado batería, teniendo una producción de 17,500 toneladas a 35,ooo ton anuales (SIC).
Se compone de las  siguientes aéreas, depósito de residuos mineros, control de avenidas, polvorines, control de escorrentías, subestación, planta , tepetatera, suelo vegetal, caminos internos y tajo. se tiene pensado la construcción de una línea de transmisión eléctrica de 240 kv en torres (SIC).
Para no terminar con el asombro, en febrero de este año, el ex secretario de SEMARNAT, segundo en el turno en abandonar la 4T, Víctor Toledo Manzur autorizo el documento que aprueba el Manifiesto de Impacto Ambiental a Sonora Borax S.A. de C.V. para generar su propia energía eléctrica mediante una planta de ciclo combinado en las inmediaciones del proyecto La Ventana.
“La planta de cogeneración contempla el suministro de energía eléctrica para el proyecto “Sonora Lithium” (DS- SG-UGA-IA-0724-17 y DS-SG-UGA-IA-0254-18) para el cual se calculó un tiempo de vida útil de 24.5 años, por  lo que este proyecto estima el mismo periodo, correspondiendo 24 meses para las etapas de construcción y comisionamiento, 21 años para su operación y 2 años para la etapa de cierre, abandono y remediación”, se lee en el documento expedido por la dependencia que recientemente dejó el doctor Toledo.
La planta de ciclo combinado se proyecto para ubicarla en el predio denominado Las Perdices, sobre una superficie de mil 173 hectáreas contiguo a los depósitos mineros  La Joya y La Ventana, lugar donde quedaría instalada la planta de beneficio del proyecto Sonora Lithium, mientras que estos últimos dos predios albergarán las actividades de minado del carbonato de litio.
La franja de terreno requerida para el almacenamiento de gas natural en estado líquido requerirá de una superficie de 130 x 94 metros para la localización de los 8 tanques, así como el banco de 8 vaporizadores.
Para tal efecto, será necesario el ducto de 1.289 para transporte de gas natural en estado gaseoso hasta la instalación de cogeneración, ambas instalaciones se encuentran ubicadas al extremo noroeste de la planta de cogeneración y contemplan un superficies de casi cuatro y 1.3 hectáreas, respectivamente, según se lee en el documento de autorización expedido en la era de Toledo.
En riesgo los ríos Yaqui, Mayo, Mátape y Sonora
 
De  concretarse las intenciones de la transnacional para operar la planta química en el municipio de Bacadehuachi será la sentencia de muerte económica y social para más de 20 municipios serranos  sobre los que incide directamente el complejo pretendido donde se asienta alrededor del 30 por ciento de la población sonorense.
En el corazón de las cuencas hidrológicas superficiales y subterráneas más importantes del estado se encuentra el proyecto La Ventana que participan en el abasto de cerca del 70 por ciento de la demanda del recurso para uso humano, agrícola, industrial y urbano,
Se trata de la región donde nace el Río Yaqui  en los límites con el estado de Chihuahua y las escorrentías que generan los deshielos de lo más alto de la sierra de Bavispe, alimentan a más de de una veintena de ríos que son sus afluentes del Yaqui, Mátape, Sonora y Mayo, los más importantes del estado y que abastecen los mantos y cuencas superficiales de gran parte de la geografía media del estado hasta desembocar en el mar.
El proyecto se pretende ubicar en el corazón de la región fisiográfica Sierras y Cañadas del Norte en un área con una batería de depósitos mineros cuyos lotes se localizan dentro de los municipios de Bacadehuachi, Onavas,  Nácori Chico. Este desarrollo de infraestructura se pretende ubicar en el predio denominado Las Perdices, en los paralelos 29°Norte y 109° Oeste, territorio que a su vez se encuentra situado en la concesión minera denominada “Fleur I”.
 El sitio del proyecto se encuentra en la porción norponiente del municipio de Nácori Chico, cerca de su límite municipal con el municipio de Bacadéhuachi.
Los efectos devastadores para los ecosistemas impactaría indirectamente sobre, al menos, las dos terceras partes del territorio sonorense donde se localizan las principales zonas de producción agroalimentaria y los grandes centros urbanos con alta presencia industrial, comercial y de servicios.
El efecto nocivo de la operación de una planta procesadora de carbonato de litio bajo condiciones eminentemente químicas ha sido advertido por investigadores de prestigiadas instituciones de educación y del mismo sector minero.
Es por eso que, al día de hoy ningún país del orbe tiene permitido en su legislación la instalación de complejos de producción intensiva de grado químico como la que se pretende. México sería el primero en operar con capital mixto una planta en su tipo que se pretende instalar  en las inmediaciones de los municipios de Bavispe-Bacadehuachi y Nacori, Chico, en los límites con el estado de Chihuahua.