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Eliminar la evaluación de docentes no es un capricho ni un reclamo de recursos: CNTE

Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y del Comité Ejecutivo Nacional Democrático del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) afirmaron que el rechazo a la aprobación de un dictamen de reforma a los artículos 3, 31 y 73 constitucional que incluya un sistema de evaluación para el ingreso y promoción de los docentes no es un capricho ni un reclamo de plazas o recursos, sino evitar nuevas regresiones en los derechos de los profesores que nos lleven, como en la reforma peñista, a un estado de excepción laboral para el magisterio.

Antonio Castro López, secretario general del CEN-Democrático, enfatizó que estamos en contra de que se integren en el artículo tercero constitucional elementos de material laboral como es el ingreso y promoción de los maestros, temas que se deben abordar en las leyes secundarias y dar garantías absolutas de que, como educadores y trabajadores del Estado, se nos debe aplicar lo establecido en el artículo 123 constitucional y el apartado B.

Anunció por ello que hoy –como parte de las acciones para exigir que la Cámara de Diputados modifique el dictamen de abrogación de la reforma educativa– acudirán al Zócalo capitalino durante la conferencia que cada mañana ofrece el presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional.

Otro de los grupos que se movilizará este miércoles es el de la CNTE. Se anunció que contingentes de la sección 22 de Oaxaca se trasladarían a la capital del país para manifestarse frente a las instalaciones de San Lázaro y cerrar sus accesos a fin de demandar que se modifique el dictamen elaborado por las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Educación.

Pedro Hernández, integrante de la Dirección Política Nacional de la coordinadora, destacó que la iniciativa presentada por López Obrador el pasado 12 de diciembre fue totalmente modificada por los partidos de oposición, en acuerdo con legisladores de Morena que aceptaron cambios que representan graves regresiones en los derechos laborales del magisterio, lo cual, de aprobarse, sería como reditar una reforma con carácter laboral, aunque se le quite lo punitivo a la permanencia en el servicio, con un alto costo para los maestros y el propio sistema educativo.

En entrevista por separado, César Navarro, experto en educación e investigador del Instituto José María Luis Mora, advirtió que sin un cambio de rumbo profundo en cómo se pretende concebir la educación en este nuevo gobierno, sin duda vamos a una nueva confrontación, lo que implicará un nuevo desgaste para la vida educativa del país.

En tanto, Ángel Díaz Barriga, integrante del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la Universidad Nacional Autónoma de México, indicó que no se puede ganar todo; hay avances importantes en el dictamen, pero sin duda queda mucho por hacer, y eso será necesario revisarlo en las leyes secundarias. Como la creación de un mecanismo para el ingreso al servicio docente, no todo tiene que aparecer en el artículo tercero constitucional.